
Cuando sostener lo cotidiano empieza a sentirse demasiado difícil
A veces el malestar emocional no aparece como una crisis evidente.
Aparece como cansancio constante, pérdida de motivación, desconexión, irritabilidad o sensación de vacío.
La depresión y las dificultades del estado de ánimo pueden afectar:
- la energía,
- el sueño,
- el autoestima,
- las relaciones,
- la concentración,
- el disfrute,
- la motivación cotidiana.
Muchas personas continúan funcionando “normalmente” mientras internamente sienten agotamiento o desconexión emocional.
La terapia ofrece un espacio para comprender lo que está pasando, elaborar aquello que duele y recuperar recursos emocionales para atravesar el presente con mayor estabilidad y acompañamiento.